COLOMBIA
EN LAS OLIMPIADAS DE BELLAS ARTES
Berlín,
15 de noviembre del 2003
En agosto del 2004 se inician los Juegos Olímpicos que se celebrarán
en Atenas. Paralelo a ellos se realizarán las Olimpiadas de las
Bellas Artes, Artiade, que se conmemoran desde 1996. Difundo esta noticia
porque los artistas plásticos colombianos todavía están
a tiempo de participar y al parecer no lo han hecho en forma notoria
por falta de información.
La Fundación Cultural Artiade organiza y efectúa las Olimpiadas
que llevan el mismo nombre, desde 1996, cuando las realizó en
Atlanta por primera vez. Allí se congregaron los artistas seleccionados
de las mismas naciones que tomaron parte en los Juegos Olímpicos
y nació la primera exhibición de arte mundial.
La idea de combinar el arte con el juego no se le ocurrió a la
creadora de Artiade, Renate Westhoff-Reisch; ella simplemente quiso
rescatar la tradición helénica de presentar a artistas
y atletas que identifican la misma cultura en un campo común
y transportarla a nuestros días.
Con base en esta tradición y con el ánimo de permanecer
fiel a ella, se busca que los artistas que deseen intervenir en estas
Olimpiadas toquen en su obra temas concernientes a su país. Este
es el requisito indispensable para concursar. La inscripción
es gratuita y, en caso de ser seleccionado por el jurado internacional
para presentarse y exhibir su obra en Atenas en el 2004, Artiade subsidiaría
los gastos de transporte de la obra y del artista. Toda la información
se encuentra en www.artiade.com.
Espero que esta corta información sirva de estímulo a
todos aquellos artistas, conocidos o desconocidos, que quieren mostrar
su arte y, a través de él, el espejo país. Ojalá
que las risas y los llantos, la violencia y el amor, las distancias
y las cercanías que configuran la Colombia de hoy, tengan la
oportunidad de ser dibujados por nosotros mismos y no por otros.
Claudia Zea
CARTA
ABIERTA A SALVATORE MANCUSO
Bogotá,
16 de agosto del 2003
Salvatore, quiero decirle que quedé fascinada con la entrevista
que le hizo Darcy Quinn en Lechuza hace unos días. Un mar de
sensaciones se me acumuló en el pecho.
Usted es un hombre bien parecido, bien hablado y bien vestido. No creo
que sea posible que sea bien olido. No, señor, ese olor no se
quita del cuerpo con nada. Como no se borran de la memoria de los sobrevivientes
los horrores, los dolores de tanta muerte.
De lo que le escuché, saco la conclusión de que ustedes
quieren carta blanca. Es decir, ustedes se reinsertan así no
más, y los demás perdonamos así no más.
No señor, esta vez esto no va a suceder así. Nosotras,
las mujeres de este país, vamos a comprometernos a mantener viva
la memoria construyendo formas para no dejar ni una sola historia, por
pequeña que sea, por recóndito que sea el lugar, sin ser
contada y preservada.
Abriremos la tierra a dentelladas y en su útero dejaremos la
pequeña caja, el pequeño cofre. Tiraremos botellas a los
mares y los ríos que contendrán las crónicas de
cada una sobre los horrores y sus responsables, con pelos y señales,
como sólo lo saben hacer las cuenterías de esta tierra.
Sí, señor.
Un día vendrán los arqueólogos de los horrores
y encontrarán el cofre de las memorias perdidas. O quién
sabe, en alguna playa, un niño jugando curioso, ¡desenvolverá
la historia ante sus ojos!
Vamos a seguir la recomendación que nos dio Laura, una de las
madres argentinas de la plaza de Mayo.
Yo le prometo, Salvatore, que las mujeres de Colombia vamos a resistir
al perdón y al olvido. El perdón tiene un precio único
e intransable: el castigo.
El olvido no, señor. Ni siquiera está en discusión.
No vamos a ser cómplices de este proceso de desmemorización
que me parece que está más claro ahora, después
de su entrevista.
Se avecina un nuevo acuerdo entre patriarcas. Nosotras no estaremos
ahí.
Pero entienda muy claramente que nadie puede, en nuestro nombre, comprometernos
al perdón y el olvido. Nosotras no damos el visto bueno para
el punto final que anuncian los tambores. La memoria de las mujeres
se convertirá en su tormento.
Está advertido, Salvatore.
Atentamente,
Luz Miriam Serrano
PS. Por su medio, esta advertencia va para todos los guerreros comprometidos
en los horrores.
EL TRIUNFO DE LOS DIFERENTES
Cali,
28 de octubre de 2003
Dijo Napoleón un día en Egipto que «entender la
diferencia es entender la realidad y creerse único es censurar
a los demás».
Fue un domingo a las ocho de la noche cuando la voz esperanzadora del
trabajador de una finca cerca de Cali me dijo que había ganado
Lucho Garzón. Fue en ese momento cuando por primera vez sentía
lo que es tener conciencia política para presenciar un momento
histórico, del que además yo hago parte, no sólo
por pertenecer a él, sino porque mis intereses y mis conceptos
ideológicos, intelectuales y simbólicos triunfaron.
Obviamente, quienes creen a plenitud en las imágenes de los medios
y quienes se informan a partir de la retórica mágica de
nuestro presidente no entendieron el asunto; y el asunto es simple:
«No quiere decir que porque triunfe la oposición se vaya
a salvar Colombia, pero sí es un hecho que hoy el poder en nuestro
país es en parte manejado por una corriente nueva». Y esto
en términos de consolidar una democracia tiene un valor inigualable,
un valor al que hoy los medios empiezan a darle importancia porque los
medios se acomodan al poder y por ende las personas ya empiezan a entender,
en medio de su ceguera histórica, conceptual y sociopolítica,
el porqué de esta alegría, el porqué de la importancia
de este nuevo mapa político.
Antes de las elecciones, hablar de la creencia en el Polo Democrático
Independiente era hablar de guerrilleros del M-19 (pero ¿qué
es ser guerrillero?), de gente de izquierda (pero ¿qué
es la izquierda? ), de sindicalismo (pero ¿qué es el sindicalismo?),
de comunista (pero ¿dónde quedó el comunismo?);
hoy, señores de este mundo y de la historia, hablar de la oposición
en Colombia es una realidad, una realidad por fuera de las armas, por
fuera de la polarización, por fuera de medidas constitucionales
que brillan a la luz de la mentira como salvadoras de nuestra patria.
Hoy el discurso social aparece por fin como una forma de entender la
política, un discurso que por tantos años ha sido tema
de discusión en las principales democracias del mundo y que ha
permitido que las clases menos favorecidas de esos países tengan
opciones de ascender en la escala social, porque acá en Colombia
la política que se maneja es la del descenso en la escala en
medio de la conglomeración económica en la cima de la
escala.
Hoy el discurso político habla de igualdad. No de igualdad económica,
sino de igualdad de posibilidades, un lenguaje que cada ciudadano no
ha podido adjuntar a sus conocimientos y que nos hace ser cada día
más violentos, más hipócritas, más avaros,
más subjetivos, más inconscientes, más faltos de
carácter, más ignorantes, más adaptados y fragmentados
en medio de un sistema que construye roles pero no construye lideres
que entiendan la importancia de ser diferentes.
Hoy el único discurso posible es el del triunfo de la democracia,
el del triunfo de la tolerancia, el de la igualdad, el triunfo de los
diferentes, una voz disidente que se entiende como minoría pero
es una mayoría que pide que sus oportunidades no se midan en
la escala de los grandes sino en la escala de los chicos, de los necesitados,
la base de una sociedad, la realidad que nosotros no tenemos que vivir.
Juan Carlos Lorza
DECLARACIÓN
DE CANCÚN
Cancún,
Quintana Roo, México, 10 de septiembre de 2003
Foro Internacional Campesino e Indígena ante la V Conferencia
Ministerial de la Organización Mundial del Comercio
Las organizaciones provenientes de todas las regiones del mundo que
participamos en el Foro Internacional Campesino e Indígena, celebrado
en Cancún (México) del 8 al 10 de septiembre del 2003,
expresamos nuestra posición ante la V Conferencia Ministerial
de la Organización Mundial de Comercio (OMC):
1. Exigimos que la Organización Mundial del Comercio salga de
la agricultura. Que la alimentación, al igual que la salud y
la educación, no sea objeto de acuerdos comerciales que sólo
benefician a unas cuantas empresas trasnacionales y que destrozan nuestras
economías, la vida y el futuro de los pueblos indígenas,
campesinos y las agriculturas familiares. La liberación comercial
de los productos agrícolas ha propiciado el incremento de la
pobreza y el hambre en el mundo.
Mientras la OMC y los tratados comerciales propician la liberación
de mercados y la eliminación de barreras arancelarias, se ponen
barreras a los derechos de libre tránsito y manifestación,
como ha sido un hecho recurrente en todas las reuniones de este tipo
y que se expresó en Cancún.
2. La soberanía alimentaria de los pueblos debe ser el principio
rector de las políticas internacionales, basado en el derecho
de los pueblos a producir sus propios alimentos en forma sustentable,
de acuerdo con sus tradiciones y en concordancia con la defensa de nuestros
recursos naturales y la biodiversidad.
3. Exigimos que se establezcan, con carácter de urgentes, políticas
y programas de apoyo a las cadenas agroalimentarias estratégicas
de pequeños y medianos agricultores, a efecto de protegerlas
de los embates de las empresas trasnacionales. Así mismo, que
se adopten nuevas políticas públicas de ordenamiento de
mercados agrícolas, a escala nacional e internacional, que contribuyan
a generar los equilibrios adecuados en la producción y distribución
de alimentos; el acceso a la tierra y territorios de los pueblos indígenas
y campesinos, para que podamos vivir con dignidad.
4. Nos oponemos a la importación y a la producción de
alimentos y semillas transgénicas que ponen en riesgo la salud,
alteran los ecosistemas, perjudican nuestras semillas criollas y fomentan
la dependencia económica y tecnológica. Contrario a lo
dicho por empresas transnacionales beneficiadas, tales como la Monsanto,
estos productos no resuelven el problema del hambre y sí generan
un monopolio de las semillas y de sus productos.
5. Rechazamos cualquier compromiso o acuerdo internacional que pretenda
apropiarse de los conocimientos, de los recursos genéticos, de
las semillas, de las tradiciones y de las tecnologías campesinas
e indígenas, como los pretende imponer la OMC a través
de los acuerdos sobre propiedad intelectual. Nos oponemos a cualquier
forma de patente sobre la vida, porque las semillas son patrimonio de
los pueblos en beneficio de la humanidad.
6. Nos oponemos al Acuerdo sobre Bienes y Servicios de la OMC, que pretende
privatizar y poner en manos extranjeras todos los bienes públicos.
Defenderemos nuestros derechos, nuestras comunidades y naciones, sus
territorios, suelos, aguas, bosques y recursos naturales. Sostendremos
nuestra lucha porque se brinden mejores y suficientes servicios de educación
y de salud a nuestras poblaciones.
7. Convocamos a todas las fuerzas sociales del campo y de la ciudad,
a los gobiernos y a los legisladores a participar en este gran esfuerzo,
por otro mundo más justo y humano, basado en la construcción
de un nuevo orden mundial alimentario que tenga como prioridad abatir
el hambre y lograr una vida digna para todas y para todos en una perspectiva
de soberanía de nuestras naciones.
DAÑOS
GENÉTICOS
OJO CON LAS FUMIGACIONES
Quito,
15 de noviembre del 2003
El planteamiento de Ecuador para que Colombia suspenda en la zona de
frontera las fumigaciones con glifosato que pretenden erradicar los
cultivos ilícitos, porque afectarían la salud de las personas
y los cultivos agrícolas, ha llevado el debate al plano científico.
Y aunque no hay estudios sistematizados y completos al respecto, existen
datos que podrían respaldar la toma de decisiones políticas.
El Laboratorio de Genética de la Universidad Católica
del Ecuador realizó estudios sobre muestras sanguíneas
de veintidós personas, remitidas desde la frontera ecuatoriano-colombiana,
y detectó que todos los individuos estudiados presentan daño
en su material genético, por efecto de las fumigaciones con glifosato.
El Laboratorio aplicó dos metodologías de investigación:
la primera, el tradicional estudio de los cromosomas, mediante el cual
las muestras sanguíneas son cultivadas en medios especiales y
evaluadas para hallar roturas o cambios de los cromosomas. Con ella
se detectó que un 4% de individuos presentan daño de sus
cromosomas. Aplicando otra metodología más moderna y sensible
denominada Cometa, en la que se evalúa si el material genético
de cada célula sanguínea está fragmentado, se encontró
que todos los individuos presentan daño entre 20 y 70% de su
material genético. Los estudios fueron siempre cotejados con
muestras de control de individuos no expuestos, cuyo daño puede
oscilar entre 2 y 5%.
Según el genetista César Paz y Miño, director del
Laboratorio de Genética de la Universidad Católica del
Ecuador, los resultados de los estudios revelan también que en
la mayoría de individuos expuestos (más del 90%) el daño
genético puede autorrepararse, es decir, que pasadas las fumigaciones
y en un lapso de seis meses o un año sus genes volverán
al estado normal. Los individuos que no reparan el daño tendrán
mayor riesgo de pérdida de embarazos, infertilidad, hijos con
malformaciones, o desarrollarán enfermedades crónicas
o cáncer.
En el plano político, los movimientos indígenas y sociales
del Ecuador aprovecharon la reciente visita a este país del secretario
general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi Annan,
y lograron su compromiso para poner a consideración del período
ordinario de la Asamblea de este organismo el pedido de que Colombia
suspenda las fumigaciones con glifosato en la zona fronteriza.
Luz Helena
colombia_peligra@hotmail.com
DECLARACIÓN
DE COCHABAMBA
Q25
de noviembre del 2003
Señores revista Número
Les remito la declaración de la VII Conferencia Iberoamericana
de Cultura, realizada en Cochabamba, Bolivia, el 2 y 3 de octubre pasados.
En Iberoamérica,
complejos procesos de exclusión generaron formas de coexistencia
que aún mantienen estructuras nacionales inequitativas. Este
es el origen de varias de las situaciones actuales que mantienen en
la pobreza y marginalidad a una significativa parte de las poblaciones
iberoamericanas. Los gobiernos iberoamericanos están comprometidos
en revertir la situación, procurando una mayor inclusión
social. Desde el campo de la cultura, afirmamos la imperiosa necesidad
de elevar de manera sustantiva la contribución de las políticas
culturales a la generación de condiciones de mayor integración
social.
La diversidad cultural, en el marco del respeto de los derechos humanos,
es clave para garantizar la cohesión social, la democracia, la
justicia social y la paz, como valores fundamentales para la construcción
de la comunidad iberoamericana. El reconocimiento de la validez y legitimidad
de patrones culturales múltiples nos lleva a afirmar que sociedades
incluyentes requieren el desarrollo de la persona y la construcción
ciudadana y multifacética de sentidos colectivos.
En este contexto, la relación entre cultura y economía
como una aproximación necesaria del reconocimiento de la diversidad
cultural favorece la competitividad y la inclusión social en
nuestros países. De esta manera, también se hace efectivo
el reconocimiento concreto y formal de las condiciones de multiculturalidad,
multietnicidad y plurilingüismo vigentes en la mayoría de
nuestros países.
Reafirmando el derecho de los estados de formular y ejecutar plena y
libremente sus políticas culturales, postulamos:
1. Resaltar la importancia creciente del sector cultural como factor
de desarrollo sustentable y generador de empleo, que eleva la calidad
de vida y propicia un impacto positivo en las economías nacionales.
2. Fomentar políticas públicas integrales y transversales
que reúnan aspectos culturales, sociales, económicos y
fiscales que potencien las características específicas
de los bienes y servicios.
3. Reconocer que en las negociaciones comerciales internacionales y
en la creación de nuevas normas para el comercio mundial, la
cultura se debe tratar en su integridad y especificidad, teniendo en
cuenta el valor agregado que incorpora en la producción de los
bienes y servicios. Por tanto, se recomienda considerarlos rubros diferenciados
del trato generalizado que caracteriza a las negociaciones comerciales
internacionales, debido a que sus contenidos conforman las identidades.
En estas negociaciones es recomendable tomar en consideración
las posiciones de todos los actores involucrados.
4. Prestar mayor atención a las poblaciones migrantes —internas
y hacia el exterior— desde las políticas culturales, con
el objeto de que se mantengan fuertes lazos culturales con sus lugares
de origen, con resultados en importantes flujos de cultura y capital.
5. Expresar la necesidad de que Iberoamérica genere acuerdos
que lleven a aportar la visión y la experiencia histórica
de la región en la discusión del futuro instrumento internacional
sobre la diversidad cultural en el ámbito de la Unesco.
6. Impulsar el desarrollo de mercados de obras audiovisuales y de los
medios electrónicos en Iberoamérica, como un factor de
integración social y regional, con el fin de hacer más
amplio y equitativo el acceso y fluido el diálogo e intercambio
entre nuestras culturas. En este contexto realizaremos esfuerzos para
perfeccionar nuestras legislaciones y normas administrativas en beneficio
de la producción y circulación de nuestros productos audiovisuales.
Así mismo, valoramos los resultados de Ibermedia, y alentamos
el desarrollo de Cibermedia y de la televisión iberoamericana.
7. Incentivar acciones que a partir de saberes tradicionales y científicos
promuevan el incremento y el desarrollo de innovaciones tecnológicas
que respondan a necesidades de nuestras poblaciones, en particular las
que se encuentran en situación de exclusión.
8. Ayudar a erradicar los múltiples tipos de analfabetismo desde
las políticas culturales, ya que es una de las peores formas
de exclusión social que padecen nuestros países.
9. Adoptar el Plan Iberoamericano de Lectura presentado por la OEI y
el Cerlalc y comprometernos a respaldar su desarrollo, entendiendo que
entre sus objetivos se encuentra contribuir a la erradicación
del analfabetismo. En este sentido, solicitamos a la Cumbre de Jefes
de Estado y de Gobierno de Iberoamérica declarar el 2005 como
Año Iberoamericano de la Lectura. Igualmente, proponemos dar
inicio al proceso orientado a convertir el Plan Iberoamericano de Lectura
en Programa Cumbre.
10. Fomentar procesos de participación ciudadana asociados a
la formulación y puesta en marcha de políticas culturales,
de manera que éstas sean cada vez más incluyentes de las
necesidades y demandas de las comunidades, en particular de aquellos
grupos tradicionalmente postergados o discriminados.
11. Animar, desde las políticas públicas, las acciones
de la sociedad civil dirigidas al sostenimiento de la diversidad cultural,
por medio de iniciativas tales como microempresas e industrias culturales;
redes de instituciones y servicios culturales; movimientos ciudadanos
y comunitarios, y otras formas de organización de la sociedad
civil que contribuyen desde la cultura a la inclusión social.
Todo ello en procura de reducir los requerimientos y los costos administrativos.
12. Resaltar la vinculación estrecha entre el patrimonio y el
turismo cultural, como factor fundamental del desarrollo, que genera
recursos orientados a la autosustentabilidad.
Los ministros de Cultura y los jefes de Delegación Iberoamericanos
suscriben la Declaración de Cochabamba, en fecha 3 de octubre
de 2003, en idiomas español y portugués.
José Ramírez,
Planeta Paz.