NÚMERO 39

Director: GUILLERMO GONZÁLEZ URIBE
Gerente - Editora: ANA CRISTINA MEJÍA
Diseño y diagramación: LEMOINE COMUNICACIÓN
Secretaria ejecutiva: MAGDA SANDOVAL
Supervisión de distribución: DAVID INFANTE
Suscripciones: CONSUELO VALBUENA
Publicidad y suscripciones: Carrera 4 Nº 66-76 ·
Telefonos: 544 0840, 609 5089, 312 7970; Fax: 3127969
Corrección: ELKIN RIVERA
Fotocomposición: ELOGRAF LTDA.
Impresión: PANAMERICANA FORMAS E IMPRESOS S.A.

Distribución y ventas: Revista Número y Distribuidoras Unidas

*

Número agradece a todas las personas y entidades que en una u otra forma apoyan este proyecto.

*

Revista Número: Carrera 4 Nº 66-76 Telefax: [571] 312-7970 · 312-7969
Página web: www.revistanumero.com · e-mail: numero@elsitio.net.co
Bogotá, Colombia.

*

Miembros de NÚMERO: William Ospina, poeta; Antonio Morales, periodista; Ana Cristina Mejía, traductora; Guillermo González Uribe, periodista; Luis Ángel Parra, editor; Liliana Tafur, periodista;
Lucas Caballero, periodista, Liliana Vélez, filósofa; Víctor Laignelet, pintor; y Carlos Duque, publicista.

*

Tarifa Postal Reducida Nº 1368 de Adpostal. Vence en diciembre de 2002
ISSN 0121-7828
· Licencia del Ministerio de Gobierno Resolución: 1237 de 1993
Corporación Revista Número según Resolución 023 del 19 de enero de 1995.

*

© 2003 Número. Prohibida la reproducción parcial o total de los materiales de esta revista
sin autorización escrita de los editores. Número no se hace responsable por la devolución de materiales no solicitados.

*

Contactos en el exterior:
Alemania: Claudia Zea, claudiazea@gmx.de
Quito:
Roberto Rubiano Vargas, tel: [5932] 555-645, e-mail: rrubiano@uio.satnet.net
Madrid: Paco Barragán, pacobarragan@wanadoo.es
Barcelona: José Lozano, tel: [93] 219-6235, e-mail: jlozano@iua.upf.es
Nueva York: Cristina Umaña, tel: [718] 392-9218, e-mail: alasdeprueb@hotmail.com
Panamá: Soraya Hoyos, e-mail: sorayahoyos@hotmail.com
Ottawa (Canadá): Anna María Salvetti, e-mail: asalvet@sympatico.ca
Italia: Mauricio García, e-mail: magamacol@yahoo.com



COLOMBIA EN LAS OLIMPIADAS DE BELLAS ARTES

Berlín, 15 de noviembre del 2003
En agosto del 2004 se inician los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Atenas. Paralelo a ellos se realizarán las Olimpiadas de las Bellas Artes, Artiade, que se conmemoran desde 1996. Difundo esta noticia porque los artistas plásticos colombianos todavía están a tiempo de participar y al parecer no lo han hecho en forma notoria por falta de información.
La Fundación Cultural Artiade organiza y efectúa las Olimpiadas que llevan el mismo nombre, desde 1996, cuando las realizó en Atlanta por primera vez. Allí se congregaron los artistas seleccionados de las mismas naciones que tomaron parte en los Juegos Olímpicos y nació la primera exhibición de arte mundial.
La idea de combinar el arte con el juego no se le ocurrió a la creadora de Artiade, Renate Westhoff-Reisch; ella simplemente quiso rescatar la tradición helénica de presentar a artistas y atletas que identifican la misma cultura en un campo común y transportarla a nuestros días.
Con base en esta tradición y con el ánimo de permanecer fiel a ella, se busca que los artistas que deseen intervenir en estas Olimpiadas toquen en su obra temas concernientes a su país. Este es el requisito indispensable para concursar. La inscripción es gratuita y, en caso de ser seleccionado por el jurado internacional para presentarse y exhibir su obra en Atenas en el 2004, Artiade subsidiaría los gastos de transporte de la obra y del artista. Toda la información se encuentra en www.artiade.com.
Espero que esta corta información sirva de estímulo a todos aquellos artistas, conocidos o desconocidos, que quieren mostrar su arte y, a través de él, el espejo país. Ojalá que las risas y los llantos, la violencia y el amor, las distancias y las cercanías que configuran la Colombia de hoy, tengan la oportunidad de ser dibujados por nosotros mismos y no por otros.
Claudia Zea

CARTA ABIERTA A SALVATORE MANCUSO

Bogotá, 16 de agosto del 2003
Salvatore, quiero decirle que quedé fascinada con la entrevista que le hizo Darcy Quinn en Lechuza hace unos días. Un mar de sensaciones se me acumuló en el pecho.
Usted es un hombre bien parecido, bien hablado y bien vestido. No creo que sea posible que sea bien olido. No, señor, ese olor no se quita del cuerpo con nada. Como no se borran de la memoria de los sobrevivientes los horrores, los dolores de tanta muerte.
De lo que le escuché, saco la conclusión de que ustedes quieren carta blanca. Es decir, ustedes se reinsertan así no más, y los demás perdonamos así no más.
No señor, esta vez esto no va a suceder así. Nosotras, las mujeres de este país, vamos a comprometernos a mantener viva la memoria construyendo formas para no dejar ni una sola historia, por pequeña que sea, por recóndito que sea el lugar, sin ser contada y preservada.
Abriremos la tierra a dentelladas y en su útero dejaremos la pequeña caja, el pequeño cofre. Tiraremos botellas a los mares y los ríos que contendrán las crónicas de cada una sobre los horrores y sus responsables, con pelos y señales, como sólo lo saben hacer las cuenterías de esta tierra. Sí, señor.
Un día vendrán los arqueólogos de los horrores y encontrarán el cofre de las memorias perdidas. O quién sabe, en alguna playa, un niño jugando curioso, ¡desenvolverá la historia ante sus ojos!
Vamos a seguir la recomendación que nos dio Laura, una de las madres argentinas de la plaza de Mayo.
Yo le prometo, Salvatore, que las mujeres de Colombia vamos a resistir al perdón y al olvido. El perdón tiene un precio único e intransable: el castigo.
El olvido no, señor. Ni siquiera está en discusión. No vamos a ser cómplices de este proceso de desmemorización que me parece que está más claro ahora, después de su entrevista.
Se avecina un nuevo acuerdo entre patriarcas. Nosotras no estaremos ahí.
Pero entienda muy claramente que nadie puede, en nuestro nombre, comprometernos al perdón y el olvido. Nosotras no damos el visto bueno para el punto final que anuncian los tambores. La memoria de las mujeres se convertirá en su tormento.
Está advertido, Salvatore.
Atentamente,
Luz Miriam Serrano
PS. Por su medio, esta advertencia va para todos los guerreros comprometidos en los horrores.

EL TRIUNFO DE LOS DIFERENTES

Cali, 28 de octubre de 2003
Dijo Napoleón un día en Egipto que «entender la diferencia es entender la realidad y creerse único es censurar a los demás».
Fue un domingo a las ocho de la noche cuando la voz esperanzadora del trabajador de una finca cerca de Cali me dijo que había ganado Lucho Garzón. Fue en ese momento cuando por primera vez sentía lo que es tener conciencia política para presenciar un momento histórico, del que además yo hago parte, no sólo por pertenecer a él, sino porque mis intereses y mis conceptos ideológicos, intelectuales y simbólicos triunfaron.
Obviamente, quienes creen a plenitud en las imágenes de los medios y quienes se informan a partir de la retórica mágica de nuestro presidente no entendieron el asunto; y el asunto es simple: «No quiere decir que porque triunfe la oposición se vaya a salvar Colombia, pero sí es un hecho que hoy el poder en nuestro país es en parte manejado por una corriente nueva». Y esto en términos de consolidar una democracia tiene un valor inigualable, un valor al que hoy los medios empiezan a darle importancia porque los medios se acomodan al poder y por ende las personas ya empiezan a entender, en medio de su ceguera histórica, conceptual y sociopolítica, el porqué de esta alegría, el porqué de la importancia de este nuevo mapa político.
Antes de las elecciones, hablar de la creencia en el Polo Democrático Independiente era hablar de guerrilleros del M-19 (pero ¿qué es ser guerrillero?), de gente de izquierda (pero ¿qué es la izquierda? ), de sindicalismo (pero ¿qué es el sindicalismo?), de comunista (pero ¿dónde quedó el comunismo?); hoy, señores de este mundo y de la historia, hablar de la oposición en Colombia es una realidad, una realidad por fuera de las armas, por fuera de la polarización, por fuera de medidas constitucionales que brillan a la luz de la mentira como salvadoras de nuestra patria.
Hoy el discurso social aparece por fin como una forma de entender la política, un discurso que por tantos años ha sido tema de discusión en las principales democracias del mundo y que ha permitido que las clases menos favorecidas de esos países tengan opciones de ascender en la escala social, porque acá en Colombia la política que se maneja es la del descenso en la escala en medio de la conglomeración económica en la cima de la escala.
Hoy el discurso político habla de igualdad. No de igualdad económica, sino de igualdad de posibilidades, un lenguaje que cada ciudadano no ha podido adjuntar a sus conocimientos y que nos hace ser cada día más violentos, más hipócritas, más avaros, más subjetivos, más inconscientes, más faltos de carácter, más ignorantes, más adaptados y fragmentados en medio de un sistema que construye roles pero no construye lideres que entiendan la importancia de ser diferentes.
Hoy el único discurso posible es el del triunfo de la democracia, el del triunfo de la tolerancia, el de la igualdad, el triunfo de los diferentes, una voz disidente que se entiende como minoría pero es una mayoría que pide que sus oportunidades no se midan en la escala de los grandes sino en la escala de los chicos, de los necesitados, la base de una sociedad, la realidad que nosotros no tenemos que vivir.
Juan Carlos Lorza

 

DECLARACIÓN DE CANCÚN

Cancún, Quintana Roo, México, 10 de septiembre de 2003
Foro Internacional Campesino e Indígena ante la V Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio
Las organizaciones provenientes de todas las regiones del mundo que participamos en el Foro Internacional Campesino e Indígena, celebrado en Cancún (México) del 8 al 10 de septiembre del 2003, expresamos nuestra posición ante la V Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC):
1. Exigimos que la Organización Mundial del Comercio salga de la agricultura. Que la alimentación, al igual que la salud y la educación, no sea objeto de acuerdos comerciales que sólo benefician a unas cuantas empresas trasnacionales y que destrozan nuestras economías, la vida y el futuro de los pueblos indígenas, campesinos y las agriculturas familiares. La liberación comercial de los productos agrícolas ha propiciado el incremento de la pobreza y el hambre en el mundo.
Mientras la OMC y los tratados comerciales propician la liberación de mercados y la eliminación de barreras arancelarias, se ponen barreras a los derechos de libre tránsito y manifestación, como ha sido un hecho recurrente en todas las reuniones de este tipo y que se expresó en Cancún.
2. La soberanía alimentaria de los pueblos debe ser el principio rector de las políticas internacionales, basado en el derecho de los pueblos a producir sus propios alimentos en forma sustentable, de acuerdo con sus tradiciones y en concordancia con la defensa de nuestros recursos naturales y la biodiversidad.
3. Exigimos que se establezcan, con carácter de urgentes, políticas y programas de apoyo a las cadenas agroalimentarias estratégicas de pequeños y medianos agricultores, a efecto de protegerlas de los embates de las empresas trasnacionales. Así mismo, que se adopten nuevas políticas públicas de ordenamiento de mercados agrícolas, a escala nacional e internacional, que contribuyan a generar los equilibrios adecuados en la producción y distribución de alimentos; el acceso a la tierra y territorios de los pueblos indígenas y campesinos, para que podamos vivir con dignidad.
4. Nos oponemos a la importación y a la producción de alimentos y semillas transgénicas que ponen en riesgo la salud, alteran los ecosistemas, perjudican nuestras semillas criollas y fomentan la dependencia económica y tecnológica. Contrario a lo dicho por empresas transnacionales beneficiadas, tales como la Monsanto, estos productos no resuelven el problema del hambre y sí generan un monopolio de las semillas y de sus productos.
5. Rechazamos cualquier compromiso o acuerdo internacional que pretenda apropiarse de los conocimientos, de los recursos genéticos, de las semillas, de las tradiciones y de las tecnologías campesinas e indígenas, como los pretende imponer la OMC a través de los acuerdos sobre propiedad intelectual. Nos oponemos a cualquier forma de patente sobre la vida, porque las semillas son patrimonio de los pueblos en beneficio de la humanidad.
6. Nos oponemos al Acuerdo sobre Bienes y Servicios de la OMC, que pretende privatizar y poner en manos extranjeras todos los bienes públicos. Defenderemos nuestros derechos, nuestras comunidades y naciones, sus territorios, suelos, aguas, bosques y recursos naturales. Sostendremos nuestra lucha porque se brinden mejores y suficientes servicios de educación y de salud a nuestras poblaciones.
7. Convocamos a todas las fuerzas sociales del campo y de la ciudad, a los gobiernos y a los legisladores a participar en este gran esfuerzo, por otro mundo más justo y humano, basado en la construcción de un nuevo orden mundial alimentario que tenga como prioridad abatir el hambre y lograr una vida digna para todas y para todos en una perspectiva de soberanía de nuestras naciones.


DAÑOS GENÉTICOS
OJO CON LAS FUMIGACIONES

Quito, 15 de noviembre del 2003
El planteamiento de Ecuador para que Colombia suspenda en la zona de frontera las fumigaciones con glifosato que pretenden erradicar los cultivos ilícitos, porque afectarían la salud de las personas y los cultivos agrícolas, ha llevado el debate al plano científico. Y aunque no hay estudios sistematizados y completos al respecto, existen datos que podrían respaldar la toma de decisiones políticas.
El Laboratorio de Genética de la Universidad Católica del Ecuador realizó estudios sobre muestras sanguíneas de veintidós personas, remitidas desde la frontera ecuatoriano-colombiana, y detectó que todos los individuos estudiados presentan daño en su material genético, por efecto de las fumigaciones con glifosato.
El Laboratorio aplicó dos metodologías de investigación: la primera, el tradicional estudio de los cromosomas, mediante el cual las muestras sanguíneas son cultivadas en medios especiales y evaluadas para hallar roturas o cambios de los cromosomas. Con ella se detectó que un 4% de individuos presentan daño de sus cromosomas. Aplicando otra metodología más moderna y sensible denominada Cometa, en la que se evalúa si el material genético de cada célula sanguínea está fragmentado, se encontró que todos los individuos presentan daño entre 20 y 70% de su material genético. Los estudios fueron siempre cotejados con muestras de control de individuos no expuestos, cuyo daño puede oscilar entre 2 y 5%.
Según el genetista César Paz y Miño, director del Laboratorio de Genética de la Universidad Católica del Ecuador, los resultados de los estudios revelan también que en la mayoría de individuos expuestos (más del 90%) el daño genético puede autorrepararse, es decir, que pasadas las fumigaciones y en un lapso de seis meses o un año sus genes volverán al estado normal. Los individuos que no reparan el daño tendrán mayor riesgo de pérdida de embarazos, infertilidad, hijos con malformaciones, o desarrollarán enfermedades crónicas o cáncer.
En el plano político, los movimientos indígenas y sociales del Ecuador aprovecharon la reciente visita a este país del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi Annan, y lograron su compromiso para poner a consideración del período ordinario de la Asamblea de este organismo el pedido de que Colombia suspenda las fumigaciones con glifosato en la zona fronteriza.
Luz Helena
colombia_peligra@hotmail.com

DECLARACIÓN DE COCHABAMBA

Q25 de noviembre del 2003
Señores revista Número
Les remito la declaración de la VII Conferencia Iberoamericana de Cultura, realizada en Cochabamba, Bolivia, el 2 y 3 de octubre pasados.

En Iberoamérica, complejos procesos de exclusión generaron formas de coexistencia que aún mantienen estructuras nacionales inequitativas. Este es el origen de varias de las situaciones actuales que mantienen en la pobreza y marginalidad a una significativa parte de las poblaciones iberoamericanas. Los gobiernos iberoamericanos están comprometidos en revertir la situación, procurando una mayor inclusión social. Desde el campo de la cultura, afirmamos la imperiosa necesidad de elevar de manera sustantiva la contribución de las políticas culturales a la generación de condiciones de mayor integración social.
La diversidad cultural, en el marco del respeto de los derechos humanos, es clave para garantizar la cohesión social, la democracia, la justicia social y la paz, como valores fundamentales para la construcción de la comunidad iberoamericana. El reconocimiento de la validez y legitimidad de patrones culturales múltiples nos lleva a afirmar que sociedades incluyentes requieren el desarrollo de la persona y la construcción ciudadana y multifacética de sentidos colectivos.
En este contexto, la relación entre cultura y economía como una aproximación necesaria del reconocimiento de la diversidad cultural favorece la competitividad y la inclusión social en nuestros países. De esta manera, también se hace efectivo el reconocimiento concreto y formal de las condiciones de multiculturalidad, multietnicidad y plurilingüismo vigentes en la mayoría de nuestros países.
Reafirmando el derecho de los estados de formular y ejecutar plena y libremente sus políticas culturales, postulamos:
1. Resaltar la importancia creciente del sector cultural como factor de desarrollo sustentable y generador de empleo, que eleva la calidad de vida y propicia un impacto positivo en las economías nacionales.
2. Fomentar políticas públicas integrales y transversales que reúnan aspectos culturales, sociales, económicos y fiscales que potencien las características específicas de los bienes y servicios.
3. Reconocer que en las negociaciones comerciales internacionales y en la creación de nuevas normas para el comercio mundial, la cultura se debe tratar en su integridad y especificidad, teniendo en cuenta el valor agregado que incorpora en la producción de los bienes y servicios. Por tanto, se recomienda considerarlos rubros diferenciados del trato generalizado que caracteriza a las negociaciones comerciales internacionales, debido a que sus contenidos conforman las identidades. En estas negociaciones es recomendable tomar en consideración las posiciones de todos los actores involucrados.
4. Prestar mayor atención a las poblaciones migrantes —internas y hacia el exterior— desde las políticas culturales, con el objeto de que se mantengan fuertes lazos culturales con sus lugares de origen, con resultados en importantes flujos de cultura y capital.
5. Expresar la necesidad de que Iberoamérica genere acuerdos que lleven a aportar la visión y la experiencia histórica de la región en la discusión del futuro instrumento internacional sobre la diversidad cultural en el ámbito de la Unesco.
6. Impulsar el desarrollo de mercados de obras audiovisuales y de los medios electrónicos en Iberoamérica, como un factor de integración social y regional, con el fin de hacer más amplio y equitativo el acceso y fluido el diálogo e intercambio entre nuestras culturas. En este contexto realizaremos esfuerzos para perfeccionar nuestras legislaciones y normas administrativas en beneficio de la producción y circulación de nuestros productos audiovisuales. Así mismo, valoramos los resultados de Ibermedia, y alentamos el desarrollo de Cibermedia y de la televisión iberoamericana.
7. Incentivar acciones que a partir de saberes tradicionales y científicos promuevan el incremento y el desarrollo de innovaciones tecnológicas que respondan a necesidades de nuestras poblaciones, en particular las que se encuentran en situación de exclusión.
8. Ayudar a erradicar los múltiples tipos de analfabetismo desde las políticas culturales, ya que es una de las peores formas de exclusión social que padecen nuestros países.
9. Adoptar el Plan Iberoamericano de Lectura presentado por la OEI y el Cerlalc y comprometernos a respaldar su desarrollo, entendiendo que entre sus objetivos se encuentra contribuir a la erradicación del analfabetismo. En este sentido, solicitamos a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica declarar el 2005 como Año Iberoamericano de la Lectura. Igualmente, proponemos dar inicio al proceso orientado a convertir el Plan Iberoamericano de Lectura en Programa Cumbre.
10. Fomentar procesos de participación ciudadana asociados a la formulación y puesta en marcha de políticas culturales, de manera que éstas sean cada vez más incluyentes de las necesidades y demandas de las comunidades, en particular de aquellos grupos tradicionalmente postergados o discriminados.
11. Animar, desde las políticas públicas, las acciones de la sociedad civil dirigidas al sostenimiento de la diversidad cultural, por medio de iniciativas tales como microempresas e industrias culturales; redes de instituciones y servicios culturales; movimientos ciudadanos y comunitarios, y otras formas de organización de la sociedad civil que contribuyen desde la cultura a la inclusión social. Todo ello en procura de reducir los requerimientos y los costos administrativos.
12. Resaltar la vinculación estrecha entre el patrimonio y el turismo cultural, como factor fundamental del desarrollo, que genera recursos orientados a la autosustentabilidad.
Los ministros de Cultura y los jefes de Delegación Iberoamericanos suscriben la Declaración de Cochabamba, en fecha 3 de octubre de 2003, en idiomas español y portugués.
José Ramírez,
Planeta Paz.

Esto y mucho más encontrará en NÚMERO
Regresar a la Página Principal

Artículos en Internet SuscripcionesEditorial  |  Número Ediciones  |  Números Anteriores


Revista Número. Carrera 21 Nº85-40 . Telefax: [571] 635-8012¬ 635-8013
Bogotá, Colombia
numero@elsitio.net.co
.